Saludo

Fecha: 16.04.2019 | Autor: Roberto Ochoa V.

Hno. Wilfredo Morales Acosta, mi sincera estima y aprecio por este excelente material de significativo interes para los que nos detenemos a tratar sobre estas temáticas que tantos mal interpretan y desvian en el intento por adorar y alabar a Dios. Personalmente no es que defiendo el formato de Calvino, pero, el nuevo testamento nos lo muestra así, la música llana, sin acompañamiento musical era la que practicaba la iglesia primitiva sin recurir a lo que exhortaba David en el salmo 150 que los discípulos y apóstoles no lo desconocían aunque no lo practicaban así, y que a la verdad en los tiempos actuales, tecnificados e indistrializados que vivimos resulta tan dificil e imposible acerlo, como que fuera unrequerimiento divino aquello en el evangelio para que Dios pueda recibir y aceptar la alabanza de su iglesia. Me ha tocado ver muchos cultos donde no tienen o empiezan sin acompañamiento musical donde inunda un ambiente de aburrimiento corporal y emocional, pero, cuando llegan los músicos y prenden los instrumentos acompañando el canto, la cosa cambia sorpresivamente. Eso no sucedio durante más de XV siglos de existencia del pueblo cristiano en el mundo entero. Saludos amado.

Nuevo comentario