TRAS LA WEB Y PREGUNTAS FRECUENTES

Administrador:

Wilfredo Morales Acosta, nacido en Cuba y residente en España. Fue diácono por varios años en la Iglesia Evangélica Los pinos Nuevos de su pueblo natal (Cifuentes, Villa Clara). Graduado en Teología y Biblia (PETEL) Programa de Estudios Teológicos para Laicos; en el Seminario Evangélico de Cuba “Los Pinos Nuevos”. Casado, padre de dos hijos y actualmente se congrega en la Primera Iglesia Bautista de Manresa, en Barcelona, donde continúa colaborando en la enseñanza y la predicación. 

 

Qué Creemos:

Creemos que la Biblia es la Palabra escrita de Dios revelada al hombre, inerrante, autoritaria, suficiente y completa. Creemos que toda la Escritura ha sido inspirada por Dios.

Creemos que Dios es uno, inmutable, constante, eterno, infinito y todo suficiente. Creemos que es poseedor de toda sabiduría, conocimiento, poder y al cual se le debe toda alabanza, gloría y honor. Creemos que nada escapa al decreto de Dios.

Creemos en la enseñanza bíblica sobre la Trinidad; la cual expresa que hay un solo Dios que subsiste en tres personas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.

Creemos que Dios es el creador de los cielos, la tierra y toda clase de vida existente. Creemos que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.

Creemos que el hombre, un ser pecador, es totalmente incapaz de buscar de Dios. Creemos que Jesucristo el hijo de Dios murió en la cruz ocupando el lugar de sus elegidos. Creemos en el nacimiento virginal de Cristo y en su resurrección. Creemos que Jesucristo es nuestro Abogado y Sumo Sacerdote.

Creemos que Satanás es el autor del pecado y está destinado al castigo eterno.

Creemos que la salvación es otorgada de forma gratuita a todo aquel que pone su fe en la obra consumada por el Señor Jesucristo en la cruz del Clavario. Creemos que Dios regenera al pecador por el poder del Espíritu Santo; no hay nada que el hombre pueda hacer para ganar la nueva vida en Cristo, Dios es quien sale a su encuentro y le concede el regalo de la fe y del arrepentimiento.  

Creemos que la Iglesia Universal de Cristo está compuesta por los elegidos de Dios.

Creemos que Cristo un día regresará por su iglesia, mientras tanto, es nuestro deber como creyentes vivir conforme al Espíritu Santo y trabajar para cumplir la Gran Comisión. 

"Sola Gratia, Sola Fide, Sola Scriptura, Solus Christus, Soli Deo Gloria".

Proyecto:

Desde que la fe cristiana cruzó las fronteras de Israel, no ha dejado de recibir el azote de ideas, conceptos, planteamientos y movimientos nefastos que con mucha frecuencia nacen en el corazón de individuos sinceros, entregados y llenos de buenas intenciones, pero equivocados al interpretar las Escrituras de forma equivocada. Muchos son los estragos provocados por tales enseñanzas y los que las siguen. La tragedia es mayor de lo que imaginamos, y al ver como hermanos en la fe, familiares queridos y amigos a los que llevabas años presentándoles el Evangelio son arrastrados por la mentira del enemigo, se vuelve extremadamente dolorosa e insoportable. Es en medio de esta situación tan lamentable que surge el proyecto: FE AUTÉNTICA. No hay duda, necesitamos una reforma doctrinal para regresar al cristianismo verdadero. Sabemos que hay muchos siervos fieles entregados a la misma causa, pues Dios siempre ha contado con un remanente «cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no le besaron» (1 Reyes 19: 18). Nuestro mayor deseo es ser parte de estos santos, colaborando junto a ellos con información fiel a la Palabra inspirada. 

¿Por qué escribes sobre los errores que enseñan otros creyentes?

Los cristianos somos llamados a contender «ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos» (Judas 3-4). «Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo» (2 Corintios 10: 5). Por lo tanto, nuestro deber como siervos del Altísimo no es permanecer pasivos ante el error; es refutarlo. «Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, [es decir, iglesias] enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene» (Tito 1: 10-11). Entiendo que es extremadamente incomodo y desagradable tocar temas como estos, y créame que lo hago con profundo dolor y temor a Dios. Aun así, es muy necesario que tomemos en cuenta las palabras del apóstol Pablo a Tito cuando le exhortó: «repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe, no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad».

La mentalidad posmoderna del presente, donde todo es la verdad y nada es la verdad, rechaza y condena con la más sínica propuesta de la tolerancia hacia cualquier tipo de ideas y creencia por anti bíblicas que sean, a todos aquellos que enfrentamos el error. Es posible que algunos lectores se sientan ofendidos o piensen que no hay amor en el cometido. Sin embargo, he de recordarle que los calificativos más duros que podamos escuchar en referencia a los falsos profetas y maestros se encuentran en nuestras propias Biblias: «Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros» (Filipenses 3:2). «Éstos son inmundicias y manchas» (2 Pedro 2: 13). «Fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta» (2 Pedro 2: 17). «Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos» (Hechos 20: 29-30). El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno (2 Pedro 2: 20- 22). «Árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes» (Judas 13-14). «Éstos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho» (Judas 16). Como bien escribió el Dr. John MacArthur: «Apliquemos estos mismos epítetos a los falsos maestros de hoy y es muy probable que seamos etiquetados como no caritativos o incluso anticristianos. El espíritu ecuménico de la época se retracta con cobardía sin denunciar el error, incluso cuando la Escritura lo garantiza explícitamente» (MacArthur, J. 2014. Fuego Extraño. Pág. 105).

¿Por qué en ocasiones te expresas en contra del movimiento carismático?

El movimiento carismático es el producto de interpretaciones erróneas de la Biblia. El espíritu que predican no es el Espíritu Santo y sus enseñanzas han hecho un daño devastador a la causa del evangelio. Para el movimiento carismático, la autoridad de la experiencia es superior a la de las Escrituras, lo que a su vez, es una de las razones que les lleva a participar sin ningún prejuicio ni temor, de cualquier práctica o enseñanza por herética que sea. Para más información ver: SOBRE LA HISTORIA DEL MOVIMIENTO PENTECOSTAL Y CARISMÁTICO  Otros libros para consultar: (MacArthur, J. (2014). Fuego Extraño. Masters, P. & Whitcomb, J. (1982). El Fenómeno Carismático).

Ha de saber también, que no debemos involucrar a todos a los que hoy se les llama carismáticos bajo las mismas enseñanzas, y que siento un profundo respeto y admiración por hombres de Dios que pertenecen ha dicho movimiento. Nadie en este mundo lo sabe todo sobre Dios. Conocemos solo lo que Él nos ha revelado en su Palabra y aun cuando no estemos de acuerdo en algunas interpretaciones de las Escrituras, doy gracias por la vida y las enseñanzas de muchos de mis hermanos carismáticos; aquellos que permanecen fieles a la predicación del verdadero evangelio y a los cuales considero grandes hombres de Dios. Recordando también que nuestro Señor no cree en denominaciones, ya que Él tiene una iglesia integrada por todos aquellos que aman la verdad y la obedecen. Es posible, ―de eso estoy seguro―, que habrán asuntos en los que no opinaremos lo mismo, en este caso, debe saber que yo también soy un aprendiz, un discípulo que no dudará en pedir perdón o retractarse públicamente de algo si se me presentan argumentos sólidos y sobre todo, bíblicos, para hacerlo, y que no escribo para ir a favor o en contra de alguna u otra denominación... Se trata, en primer lugar, de ser bíblicos. Tengo, tal vez al igual que usted, mis predicadores y escritores favoritos, de los cuales he aprendido mucho, pero no me ciega la pasión, y comprendo que somos seres humanos propensos al error; razón por la cual, ha de ser siempre la Escritura nuestra guía para medir todas las demás afirmaciones de la verdad.    

¿Cómo puedo ayudar?

Le agradecería enormemente que ore por mi familia y por mí, para que se haga la voluntad divina de Dios en mi vida, y pueda ser usado como un instrumento útil en las manos del Señor.