¿QUIERES SER FELIZ?

¿QUIERES SER FELIZ?

Wilfredo Morales Acosta 

14/07/2019

Sermón predicado el 14 de julio de 2019 en la Primera Iglesia Evangélica Bautista de Manresa.

 

Texto: Mateo 5: 1-4

 

Es una bendición para mí el poder estar una vez más compartiendo la Palabra de Dios con ustedes

Pero sobre todo una gran responsabilidad, por esa razón oremos una vez más.

 

Introducción:

  • La religión de las personas debería ser la religión de creer en uno mismo.  Jiddu Krishnamurti.
  • Todo lo que necesitas para superar los obstáculos de la vida, lo encontrarás dentro de ti. Aprende a buscar dentro de tu corazón. Brian Tracy.
  • Tus posibilidades de éxito en cualquier cosa siempre se pueden medir por tu confianza en ti mismo.  Robert Collier.
  • Puedes buscar en todo el universo a alguien que merezca tu amor y tú afecto más que tú, pero nunca encontrarás a nadie.  Sharon Salzberg.
  • “Aprendí que no es trabajo de nadie sino mío, el cuidar de mi y hacerme feliz”

No sé cuantos estarán de acuerdo con migo, pero creo la mayoría de las personas en la actualidad están obsesionadas con el reconocimiento, la fama, el éxito, el poder y la búsqueda de la felicidad.

El yoismo, es decir, el Yo, se ha convertido en el nuevo Dios y si cabe, de nuestra sociedad, el yo es como un tipo de religión universal. Los selfies, los me gusta, los libros de autoayuda, son solo unas pocas evidencias que nos confirma que no estamos muy lejos de la realidad

Permítame compartirle otras citas.

  • Usted producirá lo que ve de continuo en su mente. 
  • Es importante que programe su mente para el éxito.
  • Desarrolle una mentalidad prospera. 
  • Enfoque lo positivo.
  • Cuando usted tenga pensamientos positivos y excelentes, será impulsado hacia la grandeza.
  • Nuestras palabras son claves en hacer realidad nuestros sueños.
  • Sus palabras tiene un enorme poder creativo y en el instante que usted habla algo, ese algo nace. Este es un principio espiritual, y funciona igual si dice algo bueno o malo, positivo o negativo.
  • Tiene que verse como alguien contento, realizado y exitoso, viviendo una vida de vencedor.

¿Quien cree usted que escribió todo lo leído?

Joel Osteen, uno de los pastores evangélicos más famosos de la actualidad. Podría haber escogido cientos de citas de escritores no creyentes, pero lo he escogido al él para demostrarle a usted, como han entrado a la iglesia los patrones del mundo.

El humanismo, el Narcisismo y muchas otras filosofías mundanas han minado muchas iglesias, se sientan a nuestro lado, nos sonríen y nos guiñan el ojo con el objetivo de seducirnos.Tristemente, muchos caen en su trampa.

El apóstol Pablo escribió:

Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. (Colosenses 2:8)

Usted y yo vivimos en este mundo, y de un modo u otro siempre seremos afectados por aquello que nos rodea. Mi pregunta es:

¿Quiere usted ser feliz? ¿Quiere usted tener éxito? No hay nada de malo en ser o querer ser feliz, No es pecado buscar el éxito. El problema está en pretender todo esto fuera de la voluntad de Dios, fuera del modo de Dios y a cualquier precio.

En esta mañana quiero compartir con usted una porción de las Escrituras que nos enseña quien es el verdaderamente feliz, y quien es el verdaderamente exitoso según Dios.

Y lo primero que debe saber es que en el método de Dios usted es su peor enemigo y por lo tanto, el Yo, solo cuenta para ser destruido.

 

Texto: Mateo 5: 1-4

Se ha debatido mucho acerca del contenido expuesto por estas enseñanzas, y como es de esperar, las malas interpretaciones no se han tardado en aparecer.

Como es el caso de Mateo 5: 27-30 donde Jesús hablando del adulterio. Respecto a esta porción bíblica, se han dado casos en la historia, sobre todo en los primeros años del cristianismo, donde algunas personas se mutilaron ojos y manos del cuerpo de forma literal, en busca de eliminar el pecado de sus vidas.

Lo más triste quizás, fue que no tardaron mucho en darse cuenta de que habían malinterpretado las enseñanzas de Jesús, pues continuaban cayendo una y otra vez, y si continuaban recortándose el cuerpo, pronto terminarían murtos.

Al interpretar así las Escrituras, lo que hacemos es, en este caso específico por ejemplo, considerar que el pecado es inherente al cuerpo físico, por lo tanto, quitamos la parte pecadora y se acabó. Si esto fuera cierto, hoy seriamos aquí, un montón de mutilados.

No se trata del cuerpo, se trata del corazón, como leemos en el versículo 28 de Mate 5

Un cantico de niños: Si me lavo con jabón y me froto fuerte, fuerte no se limpia el corazón por más que yo me esfuerce. ¿Sabe cuál es la solución? El apóstol Pablo nos dice en romanos 13: 13-14

Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

¿Qué quiso decir Jesús en Mateo 5: 27-30?

No proveáis para los deseos de la carne, es decir, no mires, no toques, no vayas a ese sitio, llena tu mente de la Palabra de Dios.

Por lo tanto, una de las reglas de interpretación que debemos tener en cuenta a la hora de leer el sermón del mote, es, como dice el Dr. Martyn Lloyd Jones, “Si nuestra interpretación hace que un mandato parezca ridículo, podemos estar seguros de que tal interpretación está equivocada […] porque nada de lo que nuestro Señor enseño puede resultar ridículo”.

Ahora bien, hay algo que usted debe saber, y tener muy presente en su mente mientras desarrollamos el mensaje. El Sermón del monte no es un código de ética y moral, no es un conjunto de normas a seguir, es, en todo caso, una forma de ser, como expresara El Doctor Martyn Lloyd Jones, “Es como si nuestro Señor dijera: Por ser lo que eres, así has de considerar la ley y vivirla.”Es decir, porque eres cristiano, has de vivir así,

Pero ojo, el sermón del monte es solo para creyentes, si usted no es un cristiano redimido por Cristo, no podrá cumplirlo, porque el Sermón del monte, empezando por las bienaventuranzas, es un ataque directo y preciso al legalismo de los fariseos y a cualquier tipo de legalismo actual.

El sermón del monte nos grita una y otra vez desde el comienzo hasta el final, ustedes no pueden hacer nada apartados de la gracia divina. No hay forma alguna en que usted pueda ni siquiera intentar vivir el Sermón del monte sin la ayuda y la gracia de Dios en su vida.

Los versículos 2 y 3 nos dicen:

Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

 

La palabra griega Bienaventurado significa literalmente: Feliz, dichoso, afortunad, y esta dicha y felicidad es inherente solo a Los creyentes y no a aquellos que parezcan buenas personas. El cristiano bienaventurado es aquel que es digno de ser felicitado 

Tampoco podemos eliminar la palabra espíritu del versículo, porque es precisamente esta palabra la que le da todo el sentido al versículo y a todo el Sermón en su totalidad.

No se trata de pobres, usted puede ser pobre, pero si esta en enemistad con Dios, no será bienaventurado, la pobreza o la riqueza no hacen la diferencia aquí.

Este fue el fracaso que llevo a muchos al monastisimo, me aparto del mundo y me convierto voluntariamente en pobre, pues de este modo el reino de los cielos es para mí. La diferencia aquí no está en lo mucho o poco que tenga sino más bien en si usted ha sido salvo, o aún está en enemistad con Dios.

Bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos. No existe un solo miembro, de los que están y estarán en el reino de de Dios que no sea pobre en espíritu. Esta es la primera de las bienaventuranzas, y no es casualidad,

Es la primera porque primero usted tiene que ser salvo y estar de acuerdo con Dios en su estado pecaminoso y de maldad para sentir odio y rechazo al pecado y desear ser libre de este. Usted necesita ser vaciado primero, para luego ser llenado. Usted tiene que caer primero para que luego pueda ser levantado

Hay un evangelio falso que está siendo predicado hoy, y que pone al hombre como centro de importancia y a Dios como el Genio de la lámpara de Aladino.

En este evangelio está prohibido predicar el pecado, decir lo que acabo de decir hace unos instantes no es tolerado en lo absoluto. No obstante, ha de saber que el verdadero evangelio primero condena y después libera. No hay otro modo, este es el fundamento de todo el Sermón, Permita que se lo ilustre.

Usted está parado frente al mar, si permanece allí durante dos horas más morirá de hambre y sed. A unos 4 km de distancia se ve una isla que sería su salvación de morir

El falso evangelio, el evangelio humanista y progresista te guiara a interpretar, tu eres un campeón, Debes creer en ti, decreta y declara que Dios te llevara hasta esa isla y Él lo hará, piensa positivamente.

Te llevara a culpara de tu pecado a cualquier cosa, y a echar fuera el espíritu de nicotina que te hace fumar, o el de adulterio que te hace adulterar. Cualquiera tiene la culpa, tu no.

El evangelio verdadero te guiara a entender, que no tienes medios ni mucho menos fuerzas para cruzar ese mar; es imposible a tal punto, que el solo hecho de pensar en ello te hace desfallecer, entonces clamas a Dios por tu incapacidad. Eres tan incapaz que ni fuerzas te quedan, y vez tu miseria, tu culpabilidad de estar en estas condiciones, y clamas a Dios por su ayuda.

En el evangelio verdadero, usted debe confesar su pecado, y eso solo lo podrá hacer cuando Dios se lo muestre. Confesar el pecado no es más que estar de acuerdo con Dios, en que somos pecadores.   

Quizás aun no te ha quedado claro y te preguntas ¿Cómo puedo ser pobre en espíritu? Lo que Dios quiere es que seas vaciado de tu yo

Del yo solo puedo, del yo soy bueno, del, gracias Señor porque no soy como ese publicano, de, este sermón es para la fulanita, le queda como anillo al dedo, del, ¿Pero qué mal le abre hecho yo al mundo para que me pase esto? Dios quiere librarte del Yo, por lo tanto, primero has de entender quien eres y en qué estado te encuentras; primero has de caer, para que puedas ser levantado. Primero has de ser vaciado de tu yo, para que puedas ser llenado de Él y por Él, porque tú no te puedes llenar ni levantar a ti mismo. No tienes otra alternativa, no hay otro camino.

Eres pobre en espíritu cuando entiendes tu condición espiritual y ves tú pecado y tu miseria, y Dios te dice: Bienaventurado eres porque tuyo es mi reino.

Has de morir a tu Yo, En palabras del Dr. Martyn Lloyd Jones: La manera de llegar a ser pobres en espíritu es poner los ojos en Dios, leamos la Biblia, […] tratemos de ver que espera de nosotros. […] Mirémoslo a Él y cuanto más lo hagamos tanto menos esperanza tendremos en nosotros mismos. […] Vacios, sin esperanza, desnudos, viles. Pero Él basta para todos.

 

El versículo 4 dice:

Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

No eres bienaventurado cuando lloras porque te has roto un dedo, porque tienes hambre, porque murió algún familiar o amigo, porque alguien tiene algo que tú quieres y no puedes tener. Hay muchas razones para llorar, algunas justificadas y otras mezquinas,

 

La razón del llanto que acarrea consigo una bienaventuranza, es por causa de haber visto tu pecado tal y como Dios lo ve. La Biblia nos dice Bienaventurados los que lloran, y ahora tenemos que regresar al fundamento, a la primera bienaventuranza. Eres pobre en espíritu porque has visto cuan miserable y vil eres por causa del pecado, y por esa razón lloras. Y usted solo puede llorar de este modo cuando el Espíritu Santo le convence de pecado,

Cuando usted es convencido de su pecado y se da cuenta de lo sucio que está delante Dios, de lo miserable y repugnante que es ante la santidad de Dios, de lo lejos que esta el merecer ser salvo, del precio tan grande que Dios pagó para salvar a alguien que no lo merecía, de la paciencia que Dios tiene con usted, del amor tan grande que Dios ha derramado sobre usted, entonces, lloras. Lloras con una mezcla de culpabilidad y regocijo, lloras porque te sientes culpable y a la vez amado y perdonado, porque te sientes perdido y a la vez hallado, porque te sientes vacio y a la vez llenado. Es un llanto que sana, que renueva, que te cambia.

 

Cuando ves tú pecado, y luchas con él, es entonces que dices con el apóstol Pablo: Miserable de mi, ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Y lloras, lloras porque ves cuanta maldad hay en ti y ya no la quieres, te quieres despojar de ella lo más rápido que puedas y es como un pegamento que no acabas de quitar y lloras, lloras pidiendo clemencia, perdóname Señor, perdóname, he vuelto a pecar, contra ti, contra ti solo he pecado, el bien que quiero hacer no hago, y este mal que no quiero hacer hago, Miserable de mi, ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?

Deje que le diga algo importante:

Llora, llora y no dejes de llorar, por tu pecado, porque es una evidencia palpable de que ahora odias lo que antes amabas, y serás feliz, dichoso, bienaventurado.

John MacArthur en uno de sus sermones al respecto dice que La palabra Bienaventurado es un juicio, no se trata de una promesa o una exhortación o un mandato, sino, de un Juicio, es decir, no tienes que ser bienaventurado, no es esfuérzate para que seas bienaventurado, no, no, no, es un juicio, Lo contrario a bienaventurado sería. Hay, es decir, hay de vosotros fariseos… Hay es un juicio.

Bienaventurados los que lloran.

Ayer te sentaste a ver las noticias, lo primero que salió por la pantalla fue la fiesta del orgullo Gay, la inmoralidad y la desvergüenza campando a sus anchas con el permiso la autoridad del gobierno.

Como expresara Sugel Michelen: “La ideología de género siempre avanza de la mano del poder Estatal. No persuade a través de argumentos científicos, sino a través de la intimidación. Es dictadura llana y simple”.

Luego, piensas en lo que están haciendo con nuestros niños, como los están confundiendo haciéndoles creer que el sexo con el que naciste no determina nada, tu eres lo que sientas ser, puedes tener vulva y sentirte varón o viceversa, puedes incluso sentir que eres un animal y hay que respetarlo.

Y vuelves a llorar, ahora no lloras solo por tu pecado, ahora lloras por el pecado de otros. Lloras porque vez cuanto estrago está causando el pecado a tu alrededor,  

Lloras porque a lo malo llaman bueno y a lo bueno malo y lo quieren hacer una ley. Lloras, pero una vez más eres consolado por la Palabra de Dios.

Porque el versículo no se queda en Bienaventurados los que lloran, el versículo continúa porque ellos recibirán consolación.

En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

El mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o es pada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

No se deje engañar por la falsa teología y las filosofías mundanas, el mundo y los falsos creyentes te podrán decir lo que quieran, pero la única forma de llegar a experimentar el ser pobres en espíritu y llorar, continuará siendo mediante la oración, la lectura y la meditación de las Escrituras. Continuara siendo por medio de la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas.