EL CATOLICISMO ROMANO, UNO DE LOS ENEMIGOS MÁS DESPIADADOS A LOS QUE EL VERDADERO CRISTIANISMO HA TENIDO QUE ENFRENTAR

EL CATOLICISMO ROMANO, UNO DE LOS ENEMIGOS MÁS DESPIADADOS A LOS QUE EL VERDADERO CRISTIANISMO HA TENIDO QUE ENFRENTAR

Wilfredo Morales

10/ 02 /2016

Antes de presentar un resumen del catolicismo romano que tuvo lugar con el emperador Constantino, he de hacer referencia al significado y uso que ha tenido la palabra católica desde su origen, pues es importante que sea de nuestro conocimiento si queremos ganar un mejor entendimiento en cuestión.

La palabra católica posee dos significados, uno de ellos es universal, el otro, según el todo. El uso de esta palabra se llevo a cavo producto al enfrentamiento de los cristianos del segundo siglo con las herejías del la época. La situación era que algunos cristianos gnósticos afirmaban ser conocedores de supuestos secretos que habían sido revelados a los apóstoles, entre ellos, los de Santiago, a la vez que otros aseguraban tener el Evangelio de Santo Tomas. Por otro lado estaba Marción, quien no dudaba en proclamar que Pablo apóstol había sido el único que entendió e interpretó el evangelio de forma correcta.  Por lo cual, la iglesia, ante tal parcialidad y en defensa de la fe, respondió que su verdad descansaría en los escritos de todos los apóstoles, es decir, no sobre uno u otro en particular, sino más bien, católica o lo que es lo mismo, según el todo.[i]

La lucha contra los herejes que proclamaban ser poseedores de la verdadera enseñanza revelada por Jesús a algunos apóstoles, entre ellos, los gnósticos y Marción, también resultó en lo que conocemos hoy como la sucesión apostólica. Esta idea enseñaba que si Jesús hubiese enseñado algún secreto, cosa que no creían posible, lo habría hecho con aquellos discípulos a quienes el mismo llamo apóstoles y había confiado su iglesia, y estos, a la vez, a sus sucesores. Es entonces que se construyen listas de obispos con el objetivo de demostrar la existencia de una línea sin interrupciones que unían a los líderes del pasado con los de la época. Hoy se duda de la exactitud de dichas listas, y sabemos que en su ansia de defensa se cometieron erros como el pensar que la valides de un ministro solo era posible si habían sido ordenados por obispos poseedores de la sucesión apostólica. No obstante, el camino fue allanado y para el segundo siglo lo que importaba en verdad era una unidad en la doctrina y sobre todo, en cuanto a la fe. 

Según Baker, «el cristianismo fue afectado en ciertas maneras por la misma maquinaria levantada para tratar con esos problemas»[ii] El dilema radicaba en que los creyentes dedicados a la defensa del evangelio, como Ireneo, Tertuliano, Clemente y Orígenes, entre otros, aun cuando muchos de sus argumentos fueron muy buenos y beneficiosos, no siempre acertaron en sus declaraciones y doctrina, por lo cual, se comenzaban a sentar las bases para un cambio catastrófico en la naturaleza de la fe cristiana, que resultaría en un alejamiento cada vez mayor de la enseñanza neo testamentaria.

Para el año 185, Ireneo declaraba que el bautismo es el nuevo nacimiento y trae regeneración.[iii] Por la misma época, Tertuliano, construye, podría decirse, la base de la doctrina católico romana del sacramento de la penitencia.[iv] Clemente, buscaba unir la tradición cristiana con la filosofía del momento.[v] Orígenes, exaltó a la razón de forma indebida «y mediante su interpretación alegórica abrió ampliamente la puerta hacia toda clase de especulación humana».[vi] Y Cipriano de Cartago, corrompe «la norma de autoridad del Nuevo Testamento».[vii]

Los planteamientos de Cipriano dan un nuevo rumbo al significado y uso de la palabra católica, pues él entiende y del mismo modo enseña, que la iglesia universal (católica) era conformada por los obispos que habían sucedido a los apóstoles. Llegando a afirmar, incluso, que las personas solo podían ser salvas si estaban en comunión con dicha unidad episcopal, y que la desobediencia a un obispo, hacía perder la salvación.[viii]

El catolicismo romano surge, así como habíamos dicho, con Constantino el Grande. No hablaré de si en verdad se convirtió a la fe cristiana o no, más bien, lo que me interesa, es subrayar lo que sucedió al cristianismo después de su encuentro con las herejías, los argumentos de sus defensores y el Emperador.

Constantino era un hombre sincero y un político hábil, pero su comprensión del las verdades bíblicas eran muy pobre. Una de las razones que, sin dudas, le permitía ofrecer culto al Sol invicto, aceptar el titulo de Sumo Sacerdote del paganismo y «participar de toda clase de ceremonias paganas»[ix] al mismo tiempo que adoraba al verdadero y único Dios. 

El culto cristiano antes de Constantino se caracterizaba por su sencillez. Sin embargo, después de la conversión del Emperador, poco a poco la opulencia se comenzó a adueñar de las reuniones cristianas. No solo riqueza y lujo penetraba ahora en la iglesia, sino también lo hacían practicas anti bíblicas como el desenterramiento de mártires para luego poner sus cuerpos o algunos de sus miembros bajo el altar de las iglesias que eran construidas, creyendo así, que el culto ofrecido sería más especial y eficaz. El tiempo transcurría y a la vez, tal modo de proceder se agravaba, ya que tales reliquias se convirtieron en objeto de veneración y luego adoración debido a los supuestos poderes milagrosos que se les habían atribuido. No obstante, esto es solo una parte de lo que se venía sucediendo, pues es notorio que ciertos aspectos presentes en la gnosis, se instalaban entre los creyentes de la época y fructificarían aun más en los pastos del ya establecido catolicismo romano. Como lo fueron: el ascetismo, manifestado en el celibato obligatorio, un contenido mágico en los sacramentos y los ritos, la necesidad de intermediarios para acercarse a Dios (lugar en el que entran María, los ángeles y los santos), y entre otros, las afirmaciones que sostenían la imposibilidad de salvación fuera de la iglesia verdadera; aquella que era única poseedora del verdadero conocimiento.

El cristianismo del catolicismo romano, su fuente de revelación y su sacerdocio son falsos. Las afirmaciones de que el Papa es el sucesor de san Pedro, basada en los versículos de Mateo 16: 18; Lucas 22:31, 32, y Juan 21:15-17, descansa sobre una interpretación errónea de las Escrituras, y no cuenta ni siquiera con respaldo histórico. De hecho, los más grandes y reconocidos teólogos que vivieron entre el primer y el cuarto siglo, negaban dicha posibilidad y tal interpretación. Para Crisóstomo, «la roca era la fe de la conversión». Ambrosio afirmaba «que la roca era la confesión de la fe universal» y Para Jerónimo y Agustín, Cristo era la roca. Como escribiera Baker: «Si uno desea ser literal en la interpretación de este pasaje, debiera continuar su criterio hasta el versículo 23, donde Jesús llama Satanás a Pedro. Los pasajes de Lucas y Juan deben ser totalmente desviados de su significado para apoyar la dominación papal universal».[x]

Las atrocidades enseñadas tras los púlpitos católicos y las violaciones a los mandamientos bíblicos continúan hoy tan vigentes como al principio. Una muestra irrefutable de ello, por ejemplo, la encontramos en Francisco, el actual Papa, pues este, recientemente dio su permiso para que se adorara el cadáver del Padre Pio de Pietrelcina, el sacerdote Franciscano que falleció en 1968.

Foto:https://www.nowtheendbegins.com/

La Biblia nos dice en Deuteronomio 18: 10-12: «No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o su hija por fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación a Jehová...» Sin embargo, El «cuerpo fue reconstruido parcialmente con una máscara de silicona realista y conservado en un gran relicario de vidrio con control de temperatura por lo que los fieles puedan verle»[xi] orarle y venerarle. Vale la pena añadir que, aparte de ser una práctica totalmente anti bíblica y abominable, las investigaciones y el libro escrito por el propio Papa San Juan XXIII, nos revelan que el Padre Pio, fue un engaño y una gran decepción.[xii] Pues este sacerdote, según Juan XXIII, fue acusado de tener relaciones sexuales con varias de sus fieles seguidoras y que sus milagros eran falsificados. En cuanto a sus estigmas, muchos en la jerarquía de la iglesia creían que se las provocaba con acido nítrico y el médico Agostino Gemelli, psicólogo y también sacerdote franciscano, declaró que el padre Pio: Era un histérico que se auto inducía los estigmas.[xiii]

El catolicismo romano, en su deseo de poder y gloría, ha robado la autoridad que solo pertenece a Cristo sobre su iglesia. Y, en su avaricia desmedida, se ha inventado un lugar llamado purgatorio y las indulgencias, donde se entrega dinero y te devuelven perdón. No hay duda, en esta encarnizada lucha sobre la verdad del evangelio, el cataclismo romano ha sido uno de los adversarios más despiadados y engañoso a los que el verdadero cristiano ha tenido que enfrentar. Como expresara J. C. Ryle:

Este es el camino verdadero y único que lleva a la paz: la justificación por medio de Cristo. Tenga cuidado de que ninguno lo aparte de este camino y lo lleve a alguna de las doctrinas falsas de la Iglesia de Roma. ¡Ay, es sorprendente ver cómo esa Iglesia infeliz ha construido malamente una casa de error al lado de la casa de la verdad! Manténgase aferrado a la verdad de Dios con respecto a la justificación, y no sea engañado. No escuche nada que pueda oír acerca de otros mediadores y ayudantes para obtener paz. Recuerde que no hay otro mediador sino uno: Jesucristo; ningún purgatorio para los pecadores sino uno: la sangre de Cristo; ningún sacrificio por el pecado sino uno: el sacrificio hecho una vez en la cruz; ninguna obra que puede merecer nada fuera de la obra de Cristo, ningún sacerdote que realmente puede absolver: sólo Cristo. Manténgase firme en esto, esté en guardia. No dé a otro la gloria que le corresponde a Cristo[xiv].

Notas:



[i]González. J. L. (2009). Historia del Cristianismo. Edición cuatro colores en un tomo. Unilit. Impreso en China. Vol. I p. 85.

[ii]Baker. R. A. (1999 Séptima edición). Compendio de la Historia Cristiana. Editorial Mundo Hispano. (2003). PDF.  p. 40.

[iii]Ibíd. p. 36.

[iv]Berkhof, Louis. (1995). Historia de las doctrinas cristianas. (A. R. Alvarado, Trad.) Barcelona, España: El estandarte de la verdad. P. 88

[v]Berkhof, Louis. (1995). Historia de las doctrinas cristianas. (A. R. Alvarado, Trad.) Barcelona, España: El estandarte de la verdad. p. 91.

[vi]Berkhof, Louis. (1995). Historia de las doctrinas cristianas. (A. R. Alvarado, Trad.) Barcelona, España: El estandarte de la verdad. p. 91

[vii]Baker. R. A. (1999 Séptima edición). Compendio de la Historia Cristiana. Editorial Mundo Hispano. (2003). PDF.  p. 47.

[viii]Baker. R. A. (1999 Séptima edición). Compendio de la Historia Cristiana. Editorial Mundo Hispano. (2003). PDF.  p. 47.

[ix]González. J. L. (2009). Historia del Cristianismo. Edición cuatro colores en un tomo. Unilit. Impreso en China. Vol. I p.138

[x]Baker. R. A. (1999 Séptima edición). Compendio de la Historia Cristiana. Editorial Mundo Hispano. (2003). PDF.  p. 92.

[xi]Grider. G. (4 de febrero de 2016). Francisco da orden para que el cadáver del antiguo Papa Pio muerto en 1968 sea adorado:  https://www.nowtheendbegins.com/pope-francis-orders-body-of-dead-monk-padre-pio-to-the-vatican-to-be-worshipped/

[xii]Cazzullo. A. (octubre 25 de 2007 ). «Padre Pio, un immenso inganno»: En :  https://www.corriere.it/cronache/07_ottobre_25/padrepio.shtml

https://www.corriere.it/cronache/07_ottobre_25/padrepio.shtml

[xiii] Allen. J.L. Jr. (diciembre 28 de 2001). For all who feel put upon by the Vatican: A new patron saint of Holy Rehabilitation. En: https://www.nationalcatholicreporter.org/word/word1228.htm

[xiv]El Evangelio de la Gracia de Dios. (2013). Chapel Library. J. C. Ryle. Paz por medio de la justificación. Págs. 138-139.

 

Wilfredo Morales Acosta

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